Once acuerdos para un nuevo vínculo.

Ambos presidentes se reunieron, solos, por más de una hora en el Consejo de Ministros de Cuba. Luego suscribieron acuerdos en temas que van desde la salud hasta la energía. Es el primer viaje de un presidente argentino a la isla en 23 años.
Una reunión privada de más de una hora entre los presidentes Cristina Kirchner y Raúl Castro. Once acuerdos en temas que van desde la salud, la ciencia y la tecnología hasta la minería y la energía. Así sellaron la Argentina y Cuba el comienzo de un nuevo vínculo bilateral. En la comitiva argentina se declararon “muy satisfechos” con el resultado de la reunión y con los convenios firmados.
El encuentro se realizó en el Salón Lenin del Consejo de Ministros de Cuba, un edificio lleno de plantas naturales en el interior que decoró Celia Sánchez, la primera mujer en unirse a la guerrilla en Sierra Maestra y quien luego fue hasta su muerte asistente de Fidel Castro.
“Hola amigos, ¿esperaron unos minuticos?, fue por mi culpa”, dijo Raúl cuando terminó la reunión, al pasar ante los camarógrafos, fotógrafos y periodistas. “No es verdad”, aportó Cristina Kirchner, vestida con un trajecito verde. Luego, anunciaron los once acuerdos firmados entre ambos países. Mientras los ministros de uno y otro lado suscribían las actas, los presidentes se hacían gestos y comentarios en voz baja. Al salir, Castro señaló: “Como no hay preguntas, nos vamos”. La frase arrancó una carcajada a Cristina Kirchner. Es que en el acto, por protocolo, no se podía abordar a los presidentes. CFK y Castro estuvieron a solas, ni siquiera los cancilleres participaron de la charla. Los funcionarios argentinos que integran la delegación tuvieron sus propios encuentros con sus contrapartes cubanas.
La reunión de Cristina Kirchner y Raúl Castro coronó el acercamiento entre ambos países, que habían estado distanciados a partir del caso de Hilda Molina, la médica cubana que pide ir a la Argentina para conocer a sus nietos. Durante su gestión, Néstor Kirchner intercedió por la mujer con una carta personal entregada a Fidel Castro cuando estuvo en Córdoba, justo antes de que el líder revolucionario se enfermara. Además, la neurocirujana llegó a entrar en la embajada argentina con el objetivo de pedir asilo. Actualmente, la estrategia diplomática sobre el caso es manejada con discreción y cautela. De esa forma se consiguió que la madre de Molina, Hilda Morejón, viajara hace siete meses a Buenos Aires. En la Cancillería tratan de hablar lo menos posible del caso y sostienen que la relación bilateral no puede supeditarse a un caso particular.
Por eso, el encuentro de ayer fue el gesto que abrió una nueva etapa en el vínculo. Pero, además, se inscribe en un renovado rol de la isla como actor regional, que se puso en evidencia en diciembre en Brasil, cuando Raúl Castro participó de la cumbre de América latina y el Caribe y Cuba se integró al Grupo Río. Este nuevo papel se reforzó con la presencia en la isla este mismo mes de los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Panamá, Martín Torrijos. La chilena Michelle Bachelet estará aquí en febrero. Además, el brasileño Lula da Silva se ha convertido en el vocero del reclamo para que Barack Obama, que asumirá hoy la presidencia de los Estados Unidos, levante el bloqueo económico que ese país tiene sobre la isla (ver recuadro).
En lo que respecta a las relaciones bilaterales, Cuba y la Argentina firmaron ayer once acuerdos:
- Supresión recíproca del requisito de visado en pasaportes diplomáticos, oficiales y de servicio.
- Asistencia humanitaria y reducción de desastres, que implica el desarrollo de proyectos y programas orientados al intercambio de expertos, formación de voluntarios a nivel nacional y local y organización de seminarios de capacitación.
- Cooperación en las áreas de promoción comercial, intercambios de información e inteligencia comercial y transferencia del conocimiento tecnológico en materia de comercio internacional. Esto implica la identificación de productos con potencial para la exportación bilateral, seminarios y misiones de negocios y transferencia de conocimiento tecnológico.
- Cooperación sobre el uso racional y eficiente de la energía y uso de energías renovables.
- Cooperación en materia laboral: entre otras cosas en políticas activas de empleo, capacitación y formación, seguridad y salud ocupacional, negociación colectiva, seguridad social, prevención y erradicación del trabajo infantil, y política de inserción laboral para discapacitados.
- Salud: Entre otras cosas, trabajo conjunto sobre vacunas, complementación, transferencia de tecnologías, reactivos de diagnósticos, producción conjunta de medicamentos y un programa de becas de postgrado en ambos países para la formación en distintas áreas de la salud.
- Creación del Centro Binacional Argentino-Cubano de Biotecnología aplicada al desarrollo de vacunas y fármacos.
- Cooperación técnica en agricultura, ganadería, alimentos, forestación, biotecnología y desarrollo rural.
- Cooperación en los usos pacíficos de la energía nuclear.
- Cooperación y asistencia técnica en materia de geología y minería.
- Acuerdo de cooperación científico-técnica: transferencia de conocimientos científicos y tecnológicos y la formación y capacitación de recursos humanos entre ambos países.

Luego de estos anuncios, la comitiva argentina, encabezada por la Presidenta, fue a cenar con los representantes del gobierno cubano en el complejo El Laguito. Allí compartieron un show musical a cargo de una orquesta típica cubana que interpretó temas tradicionales caribeños. Luego, un grupo lírico se animó, en honor a los visitantes, a tangos como “El día que me quieras”.Hoy, CFK dará una conferencia en la Universidad de La Habana y hablará en el cierre de la rueda de negocios, en la cual empresarios argentinos esperan concretar negocios en la isla.

Fuente: Página12.

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