miércoles, julio 15, 2009

El gobierno de Cristina Fernández decidió impulsar el proyecto de ley para renovar la vigente ley de radiodifusión bajo el nombre de “Ley de comunicación audiovisuales”. Muchos periodistas artistas, intelectuales y cineastas salieron decididamente a apoyarla mientras que la oposición política, los grandes medios y sus periodistas aliados ya critican o prefieren ni habar del tema. En ese arco podemos encontrar personas que catalogan la iniciativa como revolucionaria, algunos que dudan y otros que aseguran que es una ley para que el kirchnerismo se apodere de los medios de comunicación. Todas las visiones en el siguiente informe especial de Revista Nativa.
Existe una discusión que en la argentina se logró esquivar durante 30 años. Hay una ley que su impulso puede hacer temblequear a cualquier gobierno democrático. Se trata de la norma que regula el funcionamiento y la legalidad de los medios masivos de comunicación. En argentina, la ley de radiodifusión, la 22.285 fue promulgada y legitimada por el Gobierno de facto de Jorge Rafael Videla mientras que en los gobiernos democráticos se hicieron mas de 250 reformas y las más importantes permitieron a los monopolios extranjeros poseer medios en el país. Los que trabajamos en los medios sabemos que las grandes empresas de comunicación masiva callan la discusión. Su poder de presión logró que en 30 años no se pueda discutir una nueva norma que regule el sistema de medios de información. Los llamados “parches legales” que se le hicieron a la ley en democracia sirvieron para quitarle el aspecto proteccionista que tenia la regla militar.
El Gobierno de Carlos Menem permitió, en la década del 90, que los medios pudieran trasformarse en multimedios y que unas pocas empresas pudieran manejar el sistema de comunicaciones de todo el país. Se desintegraron los medios del interior, como también los sistemas de cable que fueron monopolizados y se le permitió a las empresas extranjeras poseer medios de comunicación en el país. Todo en nombre del libre mercado.
El panorama en este comienzo de siglo XXI es desalentador si se piensa en la pluralidad de voces, en el federalismo comunicacional o en el proteccionismo de productos nacionales. Un pequeño grupo de grandes empresas controlan todos los medios del país, con amplio porcentaje de capital extranjero. Poseen radios y canales que multiplican sus repetidoras, mientras que los diarios provinciales que generalmente pertenecían a familias tradicionales, fueron vendidos a grandes grupos. Clarín, Telefónica, el grupo Vila-Manzano (socios del candidato Francisco De Narváez) y ahora Electroingenieria parecen ser los dueños de la información.
¿En que repercute este sistema de distribución en los ciudadanos comunes? Lo invito a pensar: Los cinco temas más importantes de la denominada “realidad nacional” son, semana a semana, día tras día, impuestos por una agenda que se decidió dentro de esos grupos empresarios. Desde Ushuaia hasta la Quiaca no se hablará de otra cosa. En un bar de Mendoza se enterarán en vivo y en directo de un corte de calles en Capital Federal, mientras que en un pueblo del interior de Córdoba no saben si ellos votaran por Kirchner, De Narváez o Elisa Carrió aunque ninguno compita por su distrito. Doña Olga de un barrio de Santiago del Estero sigue de cerca todas las alternativas del casamiento de Gerardo Sofovich, mientras su vecina cierra la puerta por seguridad mientras mira Crónica TV. ¿Se dieron cuenta cuan importante son los medios de comunicación en nuestras vidas?
Éste es el momento de hablar de la nueva ley de comunicaciones audiovisuales que el gobierno envío al congreso y que los canales, diarios y radios nacionales no quieren hablar.
La palabra de especialistas docentes y periodistas locales y nacionales nos permitirá tener una perspectiva más amplia de los cambios que se pretende lograr con la nueva norma.
Gustavo Bulla, director nacional de Supervisión y Evaluación del COMFER, recorre todo el país en medio de charlas en universidades, gremios u organizaciones sociales explicando el alcance de la nueva ley de comunicaciones audiovisuales. Para el funcionario nacional lo mas importante de la nueva ley es que concibe tres tipos de prestadores de servicio de radiodifusión: El sector público (Universidades, y estado nacional, provincial y municipal) el sector privado comercial y el destinado a organizaciones sin fines de lucro que van desde cooperativas a Sindicatos, asociaciones civiles, Fundaciones o clubes. “Las otras cuestiones muy relevantes de este proyecto tienen que ver con los múltiples espacios de participación ciudadana que plantea, en algunos casos directos y otros semi-directos. El organismo de aplicación que va a remplazar al COMFER va a estar compuesto por un directorio de cinco miembros los cuales dos van a corresponder a la segunda y tercer minoría parlamentaria. Además se creará una comisión bicameral con inclusión de diputados oficialistas y opositores.”
Gustavo Bulla integrante del CONFER, asegura que la nueva ley de comunicaciones produciría cambios en los medios de manera inmediata. Los medios deberán difundir música y producciones cinematográficas nacionales, se creará una comisión para contenido infantil y se les obligará a las empresas de cable a ofrecer una tarifa social que facilitará el acceso al servicio. “Actualmente las radios y los canales de televisión están autorizados a articularse en red privada permanente en cadena nacional las 24 horas al día. Este proyecto va a acortar esa posibilidad a un 30% de la jornada de emisión. Esto quiere decir que todas las emisoras de radio y televisión deberán cubrir un 70% de su emisión con contenido propio.”
Una de las medidas más controvertidas de la nueva ley de comunicaciones tiene que ver con el deporte. La norma aseguraría la trasmisión abierta del futbol de AFA lo que afecta grandes intereses, principalmente de la empresa Torneos y Competencia que perdería la exclusividad de los eventos deportivos. “Esto ya viene ocurriendo desde el año 2000 limitado a los partidos de la selección argentina” -continua Gustavo Gulla- “Esto se extendería no sólo al futbol, sino a otros espectáculos deportivos mientras se considere que es relevante el interés para el publico.”
Sobre la propuesta de la nueva ley que regularía a los medios de comunicación, en los periodistas, hay posiciones encontradas.
Quique Pesoa experimentado comunicador que desde San Marcos Sierras en la provincia de Córdoba actualmente conduce un programa los Domingos por Radio Nacional y los Sábados en Del Plata, ve con desconfianza la nueva norma. Pesoa desconfía que una ley pueda cambiar la actual situación de concentración que tienen los medios masivos de comunicación. “Si en 26 años de democracia, 150 senadores y 300 diputados no pudieron cambiar una simple ley de comunicaciones me resulta sencillo pensar que hay presiones, coimas y mucha guita y poder en el medio, inclusive dentro del Congreso, para que esto no haya sucedido. A la luz de este nuevo impulso y al saber que parte desde una reyerta interna entre la presidenta y Clarín, yo dudo de los motivos, no de los 21 puntos que dieron origen a la ley. Eso me parece maravilloso y me gustaría que este nuevo proyecto reemplazase a la ley de los militares, pero yo sigo desconfiando.”
Por su parte, el periodista Orlando Barone, quien trabajó en Clarín, Radio Continental y actualmente es panelista de un programa en Canal 7, asegura que la medida sería revolucionaria. “Desde ya no sabemos como va salir esa ley pero debemos saber que hay muchos intereses que se van a oponer. Los grandes medios no tienen intereses de que cambie la situación. Incluso, los periodistas, que les va bien y ganan mucho dinero tampoco quieren que cambie por que no saben como van a quedar parados. Para hacer una revolución tiene que haber espíritu revolucionario internalizado en la gente que esta dispuesta a ese cambio.”
Orlando Barone además sostiene que sin interés en la población es difícil de sostener la propuesta. “El problema es cómo llegar a la gente con esta ley que es abstracta y engorrosa para el debate público. Yo creo que el director del COMFER, Gabriel Mariotto, está haciendo una interesante campaña esclarecedora acerca del tema, pero si los medios lograran sacar a luz esta discusión, todos tendrían que tener páginas y tiempo dedicados a este debate. Sin embargo quedó en evidencia que los grandes medios no tienen interés en tratarlo y cuando lo tratan lo van a hacer para interferirlo, para evitarlo.”
La norma que regirá a los medios de comunicación en Argentina tiene mucha tela para cortar todavía. En la próxima edición de Nativa repasaremos la visión de profesionales locales de la Comunicación, y las voces opositoras a la iniciativa. Mientras tanto apague la tele… (negritas nuestras)

Autor: Alexis Sorda.Comunicador Social. Informe del autor, basado en entrevistas realizadas para un trabajo radial y con la colaboración de Alexis Zegatti. Nota originalmente publicada en la red social de Facebook.


APADIM Córdoba. Comunicación Institucional. Contactos comunicacion@apadim.org.ar

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