Un programa para que los jóvenes dejen de ser invisibles.

Chicos que abandonaron la escuela participan de una experiencia integradora. Recuperaron las ganas de estudiar y salen a trabajar.

Jesús María. Tienen entre 18 y 24 años. La mayoría de ellos abandonó el colegio secundario, por diversas circunstancias. Desde entonces, han trabajado en empleos de baja remuneración, por lo general informales y de poca duración. Ahora quieren revertir su historia y lo intentan a través del programa "Jóvenes por más y mejor trabajo".

Ellos mismos dicen que, sobre todo, quieren dejar de ser "invisibles". Asumen que haber dejado de hacer lo que se supone que hace la mayoría de los chicos de su generación, les significó ser discriminados.

Son 180 jóvenes de Jesús María que, desde hace dos meses, están bajo la asistencia técnica de la Fundación Inclusión Social Sustentable (ISS) y que iniciaron su experiencia con un "proyecto de orientación e inducción al mundo del trabajo" (POI) con el que realizaron proyectos formativos y ocupacionales, de derechos laborales, salud e higiene y alfabetización digital, entre otros temas.

"Tienen la necesidad de mostrar lo que están haciendo, quieren decirle al resto de la comunidad que no son apáticos, que tienen intereses, que desean progresar y que están comprometidos con lo que pasa a su alrededor", señaló Daniel Chiantur, uno de los coordinadores de la ISS.

Mientras se enlazan historias sobre cómo trabajaron como operarios en fábricas e industrias, o en la gastronomía, hay un reconocimiento sobre la importancia de continuar y concluir los estudios.

Mariana Medina, de las participantes, se mostró satisfecha: "Aprendí a expresarme porque no sabía hacerlo y aprendí que puedo ponerme metas como seguir estudiando, tratar de conseguir un trabajo mejor y andar menos en la calle". Emanuel Gudino aportó: "Lo más valioso fue el compañerismo y la determinación de los profesores de exigirnos que nos expresemos con nuestras palabras".

Con incentivo

El programa "Jóvenes por más y mejor trabajo" dura dos años y aporta un incentivo de 150 pesos mensuales a cada asistente que permanece y participa.

Fuente: La Voz del Interior.

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