viernes, diciembre 17, 2010

Cada año uno elige en educación comprometerse con los alumnos, sus familias, los compañeros de trabajo, y de alguna forma con la sociedad en la que vivimos. Porque la educación con mayúscula, en la que creemos quienes conformamos esta institución, está compuesta de compromiso, humanidad y profesionalismo. Pero también tiene su gran carga de afecto, de códigos compartidos, de desencuentros y enojos, de búsquedas y encuentros.

Los que hoy nos encontramos aquí hemos compartido muchos días, diferentes climas, caminatas interminables por las galerías, charlas bajo los árboles, búsqueda del aula donde había clase, algún que otro problema del corazón. Hemos ido tejiendo juntos una red que contiene y a la vez da impulso.
Mientras tanto fuimos transitando el camino del aprendizaje, Uds. jóvenes abriéndose paso entre nuevas ideas y libros, dejándonos su impronta, su identidad de joven que busca su propio proyecto, su energía desbordante y contagiosa. Aprendieron las combinaciones de las cosas y de los contenidos, a conocer sus derechos y obligaciones, a generar los puentes para que sus ideas se concreten.

Nosotros aprendimos a ver la transformación de Uds., a trabajar desde la riqueza de las diferencias, a intentar un trabajo de equipo más allá de los tiempos personales y políticos. Aprendimos a defender un concepto de educación que no está en los libros y que es el que se diseña en las aulas con Uds., en los gabinetes con sus familias, en los patios a través de los actos
Algunos de Uds. hoy cierran una etapa, terminan la escuela para comenzar a transitar un nuevo desafío, con nuevas personas, con otros planes. Su paso por aquí, el de cada uno, transformó a Apadim en las cosas cotidianas. El deseo de quienes los acompañamos durante estos años es que sean personas plenas, felices, capaces de tomar su lugar en este mundo cambiante que nos toca vivir.

Para los que continuamos trabajando, estudiando, gestionando, acompañando, para quienes somos la comunidad escolar nos queda pendiente saldar una deuda y es la de brindarles a los alumnos y a los docentes un espacio educativo que este a la altura de ellos, de sus necesidades, de los proyectos y objetivos que año a año nos fijamos, donde puedan aprender en las mejores condiciones, apropiarse de sus espacios. Sólo con la suma del esfuerzo de todos ese sueño de un edificio, tan necesario y soñado desde hace muchos, podrá ser una realidad.

Que el año 2011 sea un año de concreción de sueños y proyectos
Felices vacaciones y hasta pronto.

Palabras de Lic. Ester Frola. Directora de la Escuela de Formación Integral y Capacitación Laboral.


APADIM Córdoba. Comunicación Institucional. Contactos comunicacion@apadim.org.ar

0 comentarios :

Visitas totales