Hace 42 años*

Hace 42 años la Escuela de Modalidad Especial APADIM abría sus puertas en la Comunidad Cordobesa.
Acompañé activamente durante 33 años el curso de su crecimiento, desde su segundo año de vida, hasta retirarme, acogiéndome al beneficio jubilatorio, hace casi 9 años.
Primero como docente y luego, a lo largo de 15 años, en cargos de Conducción Educativa.
Despertar mi memoria en esta instancia significa recobrar el valor de las acciones
y los hechos. Pero también, el valor de los ideales y la visión proyectiva de aquellos primeros padres altruistas… sus Fundadores… los FUNDADORES, dando respuestas a una necesidad y a un deseo. El de encontrar espacios de aprendizaje y crecimiento para sus hijos con discapacidad intelectual.

Ahora todo parece muy naturalizado y sencillo… al alcance de nuestras manos. Pero debemos elevar nuestro pensamiento a esos años… 42 años atrás, en el que el acceso a la educación especializada, era un privilegio reservado a unos pocos.
Dos fueron los aspectos que posicionaron a aquellos padres: Valor y Decisión. VALOR para encarar el desafío de generar ámbitos educativos específicos… y DECISIÓN para concretarlos.
El paradigma que se presenta en este momento de celebración reviste dos aristas. Una que mira hacia el pasado, revalorizando lo construido con esfuerzo y voluntades. Otra que apunta hacia el futuro, estableciendo metas y prioridades realistas. Ellas deberán ser, ni tan simp
les y fáciles que impidan a nuestra imaginación y a nuestros sueños, volar raudamente en la búsqueda de esos ideales… ni tan ambiciosas que resulten utopías.

Encontrar y descubrir el equilibrio entre ambas posiciones constituyó un enfoque honesto, que cada quien como protagonista del hecho educativo único que los convocó, debió establecer en el marco de reflexiones, visiones y acciones compartidas.
Indudablemente, llegar a esta fecha es alcanzar la madurez ba
sada en la experiencia. Madurez que se refleja en un hacer comprometido que marcó y seguirá marcando lineamientos concisos que posibiliten la inclusión plena y total de la persona con discapacidad intelectual en la sociedad.
Es mostrar su presencia como Escuela. Escuela que valora profundamente los pasos dados.
Es brindar calidad en su desempeño.
Es hacer esfuerzos cotidianos para responder en forma oportuna a los nuevos desafíos educativos, acomodando estilos y amalgamando diversidades.
Celebrar APADIM, sus 42 años, es festejar la Vida, su transcurrir y devenir, con alegrías concretadas, y tristezas afrontadas.
Es la celebración de una Misión cumplida.
Hoy siento como siempre, que formé parte de una gran familia, en la que cada baldosa, cada ladrillo y gramo de cemento colocado, fue sinónimo de esfuerzo. De trabajo en equipo. De organización y criterios consensuados.
Cada quien desde su rol y función (alumnos, padres y docentes) debió afianzar su protagonismo, ejerciendo con libertad, su “libertad de estar y permanecer”. Haciendo… edificando más allá del decir… definiendo movimientos hacia… acciones para…
Hoy esta Escuela brinda un espacio donde todos pueden y podrán escucharse, decidir y analizar, trayendo a la memoria su historia, aclarándola y retroalimentando las convicciones y principios de esos
primeros Padres Fundadores.
APADIM cobija en sus paredes, su pasado y sus recuerdos, anécdotas, fortalezas y debilidades, “saberes y haceres” que encuentran en este momento de Festejo, un lugar de identidad donde instalarse y re-pensarse.
Por eso, celebrar hoy, es participar desde este lugar, desde este presente de encuentros, construyendo, innovándose a partir de referenciarse permanentemente en los logros y metas alcanzados.
A los directivos y docentes, les propongo que disfruten de su tarea de aprender-enseñando, diseñando, conduciendo procesos, escuchando y escuchándo-se… aprovechando la oportunidad que les ofrece su gestión para llevar adelante el Ideario Institucional.
A los padres, les deseo que encuentren las palabras y los gestos necesarios, para continuar junto a los docentes, acompañando a sus hijos en este maravilloso momento, que es el de desplegar su esencia en armonía, ampliando sus horizontes y perspectivas de plena inclusión social, cultural y laboral.
Y finalmente, a los alumnos, permítanse Ser, Sentir y Hacer… creciendo.
Lo que hoy tenemos, este presente al que llegamos, es nuestra historia, nuestro patrimonio colectivo…El resultado de una suma de voluntades.
Al decir de Machado…

Caminante no hay camino
Se hace camino al andar !!!
A lo que quiero agregar…
“Me siento parte de ese camino…
Yo estuve ahí, cuando todo empezó….”
Los acompaño…!!!
…y junto a ustedes…
Celebro y me regocijo ante este Aniversario.
*Marta Sofía Suguer.
Marta fue docente (entre 1969 y 1987) y directora (1987 hasta el año 2002) del Instituto de Educación Especial APADIM
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