viernes, septiembre 23, 2011

El Día Internacional Contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas fue instaurado por la Conferencia Mundial de la Coalición Contra el Tráfico de Personas, en coordinación con la Conferencia de Mujeres que tuvo lugar en Dhaka, Bangladesh, en enero de 1999. Se eligió el 23 de septiembre por haberse promulgado ese día de 1913 en la Argentina la Ley 9143, conocida como Ley Palacios, primera norma legal en el continente americano para penar la prostitución de mujeres y niñas.

Una de las más graves violaciones de los derechos humanos y de las libertades fundamentales es el delito de la trata de personas, que se ha incrementado en forma alarmante en los últimos años. En términos generales, cada año decenas de miles de seres humanos, principalmente mujeres, niños y niñas, que están en una situación de gran vulnerabilidad y expuestas a todo tipo de vejámenes y maltratos, son objeto de trata con fines de explotación y terminan -contra su voluntad- en la prostitución, el trabajo forzado, la mendicidad en las calles o en condiciones de servidumbre doméstica.

Son trasladadas a otras ciudades o países, a menudo con falsas promesas de trabajo, matrimonio o estudio, para ser aisladas, encerradas, vendidas, torturadas, explotadas y amenazadas con causarles daño a sus familias y amigos. Este fenómeno, favorecido por la globalización y las modernas tecnologías, se ha extendido a todos los países del mundo, ya sea como países de origen, tránsito o destino.

Es muy difícil conocer el alcance de la trata de personas a nivel mundial debido a la naturaleza clandestina de este crimen. Sin embargo la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) estima que hay -como mínimo- 2,5 millones de víctimas de trata de personas. Según la ONUDD, aproximadamente el 79 por ciento del total de la trata de personas tiene como propósito la explotación sexual. Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que el 98 por ciento de las personas en situación de trata con fines de explotación sexual son mujeres y niñas.

La explotación sexual y el tráfico de mujeres, niñas y niños es un negocio global que afecta a todas las regiones del planeta. Es una vulneración de los derechos humanos que atenta contra la vida, la integridad, la libertad y la dignidad de las personas y tiene un claro componente de género, al ser sus víctimas mayoritariamente mujeres.
Además, constituye el tercer negocio ilegal más lucrativo del mundo, luego de la venta de armas y de drogas.

Por eso, este 23 de septiembre debemos reafirmar la lucha contra la explotación sexual y la trata de mujeres, niñas y niños, instando a los Estados a que redoblen sus esfuerzos para implementar medidas con el fin de brindar la protección legal a todas las personas, prevenir y garantizar la adecuada protección y asistencia a las víctimas y terminar con este flagelo.

Fuente: Federación Iberoamericana del Ombudsman.



APADIM Córdoba. Comunicación Institucional. Contactos comunicacion@apadim.org.ar

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