miércoles, julio 15, 2015

En este cuarto encuentro de las ocho jornadas que conforman la propuesta de capacitación y formación del curso de especialización en acompañamiento terapéutico y discapacidad, los asistentes  a partir de los aprendizajes nuevos, las experiencias propias y la construcción colectiva de las temáticas desarrolladas, proponen debates interesantes sobre las  distintas temáticas que son transversales  en el  rol del acompañante terapéutico.
En este sentido la relación con las familias del sujeto acompañado es fundamental para crear condiciones pertinentes para  el trabajo de acompañamiento,  tanto las familias como las instituciones, deben compartir los códigos de intervención, demandas y situaciones generadas en el ámbito gestado entre el acompañante y el acompañado, para que las intervenciones y las estrategias vinculantes de las diversas situaciones acompañadas puedan efectuarse y sean positivas para el sujeto.
Viviana Bálsamo, capacitadora de este cuarto encuentro, explicaba la función primordial de las familias en sus diversidades constitutivas  y cómo el acontecimiento de un miembro con diversidad funcional genera modificaciones al interior del grupo familiar.
Si entendemos que  las familias son núcleos sociales complejos que cumplen funciones básicas en la sociedad en la construcción de identidad dentro de las culturas, será en este transitar subjetivo con sus miembros y con el contexto social,  como van generando situaciones diversas, de conflicto y crisis que deben y necesitan resolver para incorporar los cambios, resolverlos y actuar en consecuencia.
Partiendo desde esta mirada de organización abierta, en constante fluir y alejada del equilibrio, como productoras de subjetividades, en las familias con un miembro con discapacidad, es muy importante trabajar y acompañar los momentos, sensaciones y factores que se ven implicados en las transiciones subjetivas de las personas con discapacidad en las distintas etapas de crisis evolutivas que se producen en los vínculos familiares frente a la situación de discapacidad.
En este sentido, es muy importante poder recortar e identificar estas crisis familiares y personales de cada miembro en esta nueva configuración familiar, pensando que estas no son producto de la discapacidad en si misma o de la persona con discapacidad. Muchas veces  es importante desarmar o poder desmenuzar los mitos y creencias de las familias en relación a la discapacidad, si bien es cierto que el diagnóstico genera modificaciones en el seno familiar pero depende de una multiplicidad de factores, “ intervienen variables,  como el momento de ciclo vital, la historia de la pareja, proyecciones,  expectativas, factores socioeconómicos con los que cuenta como recursos de apoyo de acompañamiento profesional, conocimiento, cuestiones  que no son simples y en cada historia personal le despertará determinadas subjetividades”.
Si bien el modo de intervención que se genera con el sujeto es individual y particular, una unión duradera que se establece con representaciones sociales, emocionales y psíquicas, ligaduras y sensaciones diversas, compuestas por alianzas, pactos y acuerdos, el sujeto esta inmerso en una cultura familiar determinada.
Poder identificar estas configuraciones vinculares al interior de las familias es fundamental pensando que  el campo de intervención del acompañante es lo cotidiano y que  ingresa al funcionamiento familiar, es primordial que tengan una escucha vincular.
En ese sentido Bálsamo plantea que si bien hay cuestionamientos en cuanto al alcance de la intervención del acompañante con el acompañado, hay que tener en claro que más allá que el acompañante este en el hogar del acompañado y en el encuentro van estar solos, esa persona acompañada está atravesada por los discursos familiares, escenas cotidianas, posiciones subjetivas de los miembros de la familias: “contextos que habilitan, articulan o inhabilitan determinadas situaciones en el acompañado”.
Es por ello que la escucha vincular es fundamental para tener presente estos elementos y factores contextuales para  por un lado poder plantear estas escuchas al resto de los profesionales del equipo interdisciplinario y poder, si el caso lo amerita, plasmar determinadas intervenciones familiares.
En este sentido, para habilitar esta escucha vincular el acompañante debe tener conocimientos y recursos sobre cómo se configuran y funcionan las lógicas, las posiciones subjetivas, las crisis, de esta configuración vincular particular.
Dentro de las distintas etapas y necesidades que se van generando al interior de esta organización dinámica y conflictiva, la perspectiva de la sexualidad en las personas con discapacidad genera motivaciones y percepciones que deben trabajarse para promover el derecho a una sexualidad plena.

La construcción del vínculo, del abordaje psicosocial depende de la singularidad e individualidad del sujeto acompañado, y esto es lo que debe orientar el trabajo del acompañante terapéutico en los distintos ámbitos de intervención y acompañamiento con el sujeto.
En este cuarto encuentro de las ocho jornadas que conforman la propuesta de capacitación y formación del curso de...
Posted by Apadim Córdoba on Miércoles, 15 de julio de 2015


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