miércoles, marzo 02, 2016

Valiosa nota. Aunque un par de detalles no responden a lo que pensamos y buscamos (ponen la carga en la persona más que en el sistema), es un gran testimonio que ayuda a otras familias y a otras escuelas a plantearse la inclusión no sólo como algo posible y deseable, sino como un derecho y una obligación. La expresión "soportaría la inclusión", en realidad refiere a los procesos de la escuela común (a todas las escuelas comunes); no a la persona. Los estudiantes todos tienen el mismo desafío, con o sin discapacidad, crecer y aprender juntos, como dice el artículo.  Es el sistema el que tiene múltiples desafíos para desarrollar propuestas y caminos de aprendizajes para cada uno y cada una, en aulas cada vez más (enhorabuena) diversas.  
Son las dificultades en el marco del sistema educativo que enumera la nota, las que debemos mejorar, para que no subsistan como barreras.  Y los procesos de instituciones como el República de Perú son experiencias que pueden servir a otros colegios.  Desde ya agradecemos y compartimos el texto.


Tiene síndrome de Down. Asiste a la escuela Perú. Regresó “muy contento” en su primer día en sexto grado.

José Antonio Cierra y sus padres.
Por Redacción LAVOZ

Tener síndrome de Down y asistir a un colegio común fue todo un desafío para José Antonio Cierra, un chico de 12 años que desde los 4 es alumno de la escuela Perú, en barrio Los Naranjos. Ayer fue su primer día de clases en sexto grado. Fue y volvió muy contento, tras ver a compañeros y maestros.

José se siente bien en la escuela, integrado. Pero sus inicios en el jardín de 4 fueron duros. Desde que nació hasta esa edad hizo estimulación temprana en Apadim Córdoba. Esta institución lo propuso para una integración escolar. “Estaba capacitado y creíamos que soportaría la inclusión”, expresó Martín Passini, de Apadim.
José repitió jardín de 5, le costó esa etapa de escolarización, pero le permitió ingresar a primer grado con una base más sólida.
Jose Antonio Cierra con sus padres.
En la primaria, fue difícil que sus compañeros lo entendieran; sus tiempos eran más lentos. Pero fueron creciendo juntos y, al final, supieron qué le pasaba a José y cómo era su aprendizaje. También fue complicado con algunas maestras, porque no todas eran permeables al tema de la inclusión.
A José, al principio, le impartían clases con adecuaciones de acceso y curriculares. Hoy, años después, sólo mantiene cambios de contenido. Con Plástica, Gimnasia y Música (su materia preferida), recibe la misma educación que el resto del alumnado. Concepción, la mamá de José, contó que el año pasado los compañeros fueron a su casa y trabajaron juntos para la feria de ciencias. “Les dije que José podía participar con manualidades e hizo láminas; expusieron el trabajo y a él le tocó explicar una parte oralmente”, indicó.
“Su progreso educativo se debe al trabajo del equipo de Apadim y al de mi familia”, destacó Concepción. Aparte de ella, su padre y un hermano mayor delinean su entorno familiar.
Además del colegio, José ocupa su tiempo con terapia psicopedagógica y natación. “La sociabilización es su fuerte; es abierto, lo saluda todo el mundo y charla con todos; contesta amablemente y tiene una memoria increíble”, reveló su mamá.
“Me gustan la escuela, la maestra, la música, el fútbol, las historietas de Gaturro y las ciencias naturales; y tengo muchos amigos”, confesó José.


APADIM Córdoba. Comunicación Institucional. Contactos comunicacion@apadim.org.ar

0 comentarios :

Visitas totales