martes, junio 14, 2016

Continuando con la propuesta de formación, el sábado 11 de junio se realizó el tercer encuentro del curso de especialización en acompañamiento terapéutico y discapacidad, jornada en la que se trabajó el escenario de la familia con un miembro con discapacidad en las diferentes etapas de transición y cómo el Acompañante Terapéutico es un agente facilitador para la calidad de vida familiar.
Viviana Bálsamo, capacitadora de este encuentro, explicaba la función primordial de las familias en sus diversidades constitutivas y cómo el acontecimiento de un miembro con diversidad funcional genera modificaciones al interior del grupo familiar. Si entendemos que las familias son núcleos sociales complejos que cumplen funciones básicas en la sociedad en la construcción de identidad dentro de las culturas, será en este transitar subjetivo con sus miembros y con el contexto social, como van generando situaciones diversas, de conflicto y crisis que deben y necesitan resolver para incorporar los cambios, resolverlos y actuar en consecuencia.
Partiendo desde esta mirada de organización abierta, en constante fluir y alejada del equilibrio, como productoras de subjetividades, en las familias con un miembro con discapacidad, es muy importante trabajar y acompañar los momentos, sensaciones y factores que se ven implicados en las transiciones subjetivas de las personas con discapacidad en las distintas etapas de crisis evolutivas que se producen en los vínculos familiares frente a la situación de discapacidad. 
En este sentido la Mgter Bálsamo, comentaba que la relación con las familias del sujeto acompañado es fundamental para crear condiciones pertinentes para el trabajo de acompañamiento, tanto las familias como las instituciones, deben compartir los códigos de intervención, demandas y situaciones generadas en el ámbito gestado entre el acompañante y el acompañado, para que las intervenciones y las estrategias vinculantes de las diversas situaciones acompañadas puedan efectuarse y sean positivas para el sujeto.
Si bien el modo de intervención que se genera con el sujeto es individual y particular, una unión duradera que se establece con representaciones sociales, emocionales y psíquicas, ligaduras y sensaciones diversas, compuestas por alianzas, pactos y acuerdos, el sujeto está inmerso en una cultura familiar determinada. Poder identificar estas configuraciones vinculares al interior de las familias es fundamental pensando que el campo de intervención del acompañante es lo cotidiano y que ingresa al funcionamiento familiar, es primordial que tengan una escucha vincular. 
Es por ello importante tener estos elementos y factores contextuales para por un lado poder plantear estas escuchas al resto de los profesionales del equipo interdisciplinario y poder, si el caso lo amerita, plasmar determinadas intervenciones familiares. En este sentido, para habilitar esta escucha vincular el acompañante debe tener conocimientos y recursos sobre cómo se configuran y funcionan las lógicas, las posiciones subjetivas, las crisis, de esta configuración vincular particular. 
Como propuesta práctica y de cierre se propuso trabajar con un caso clínico de alguna situación concreta de algunos de los participantes al curso, en distintos grupos todos trabajaron sobre el mismo caso, para luego poner en común, la intervención propuesta en cada grupo para dar respuesta a la demanda planteada.


APADIM Córdoba. Comunicación Institucional. Contactos comunicacion@apadim.org.ar

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