miércoles, junio 21, 2017

Curso Hacia una nueva mirada en discapacidad y sexualidad.
En el segundo encuentro del curso nos encontramos para reflexionar como hemos construidos nuestras propias sexualidades y como los contextos socioculturales han ido construyendo ciertos estereotipos en este “deber ser”. Preguntas y nuevas respuestas que puedan encontrarse para pensar, ¿La sexualidad nos diferencia o nos iguala? o si la sexualidad es un aspecto constituyente de la persona, ¿Hay una sexualidad diferente?
Si partimos de que la sexualidad es un derecho humano que nos abarca a todos y a todas, debemos hablar de sexualidades de personas de edades distintas, de culturas  y realidades diferentes, por lo tanto  todo lo que conlleve a la expresión de la sexualidad será aquello que cada uno sienta en su intimidad con distintas maneras de expresarse, la cual es personal y particular del sujeto.
Imagen de los asistentes al curso
Como planteaba Lorena Vargas, capacitadora del encuentro, la sexualidad en el transcurso de la vida cambia y se combina con distintas aristas o modos de expresarla en que la medida de que los sujetos se manifiestan y relacionan con los otros, distintas maneras de sentir, de comunicarse afectiva y socialmente.
En el desarrollo de la sexualidad entran en juego muchos factores, pero también los propios valores, creencias, la forma de pensar, de entender las relaciones sexuales, los sentimientos y la importancia que se le den a los mismos. Por lo tanto, el impulso vital de la sexualidad se manifiesta entrelazadamente con las emociones, los sentimientos, el cariño, la comunicación y el encuentro con el otro, todo ello involucrando nuestro cuerpo y los contactos corporales.
Desde la orientación teórica enfocada desde la perspectiva psicoanalista, Vargas propuso trabajar desde contenidos conceptuales y teóricos que permitan pensar la sexualidad humana en su totalidad, con conocimientos significativos que permitan habilitar miradas inclusivas y diversas, evitando la naturalización y los mitos existentes en cuanto al deseo y el placer de las personas con discapacidad.
Esta idea de cuerpos sexuados como espacio de entrecruzamiento de deseos y prácticas, implica que la identidad se construye con todos de estos componentes, siempre en un armazón de vínculos, con múltiples  representaciones, imágenes, gestos, actitudes, símbolos, palabras. 


APADIM Córdoba. Comunicación Institucional. Contactos comunicacion@apadim.org.ar

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