martes, julio 11, 2017

Cuarto encuentro del curso Acompañamiento Terapéutico y Discapacidad.
El Acompañante Terapéutico es un agente facilitador en la calidad de vida familiar, al ingresar y acompañar diversas situaciones en el escenario de la discapacidad, donde cada aporte ha contribuido miradas y escucha a una clínica que requiere la consideración de variables específicas.
Las familias son núcleos sociales complejos que cumplen funciones básicas en la sociedad en la construcción de identidad dentro de las culturas y en este transitar subjetivo con sus miembros y con el contexto social, van generando situaciones diversas, de conflicto y crisis que deben y necesitan resolver para incorporar los cambios, resolverlos y actuar en consecuencia.
En este sentido la Mgter Viviana Bálsamo, comentaba que la relación con las familias del sujeto acompañado es fundamental para crear condiciones pertinentes para el trabajo de acompañamiento, tanto las familias como las instituciones, deben compartir los códigos de intervención, demandas y situaciones generadas en el ámbito gestado entre el acompañante y el acompañado, para que las intervenciones y las estrategias vinculantes de las diversas situaciones acompañadas puedan efectuarse y sean positivas para el sujeto.
Los asistentes al curso de Acompañamiento Terapéutico y Discapacidad.
“La demanda que llega a la consulta cuando acude una persona en situación de discapacidad, es una demanda múltiple, la tarea del analista será des-construir aquellos discursos y lógicas en las cuales tanto el paciente como su familia están inmersos”, comentaba Bálsamo.
Si bien el modo de intervención que se genera con el sujeto es individual y particular- una unión duradera que se establece con representaciones sociales, emocionales y psíquicas compuestas por alianzas, pactos y acuerdos-, el sujeto está inmerso en una cultura familiar determinada.
Poder identificar estas configuraciones vinculares al interior de las familias es fundamental pensando que el campo de intervención del acompañante es lo cotidiano, por lo tanto para habilitar esta escucha vincular el acompañante debe tener conocimientos y recursos sobre cómo se configuran y funcionan  estas  lógicas y posiciones subjetivas. 
“Posiblemente no hay una respuesta como tampoco hay un tratamiento que venga bien a todos los sujetos ni un abordaje universal que ensamble con todos los casos. Pero si podríamos pensar que el sujeto en situación de discapacidad no sólo tiene la marca del discurso parental y sus consecuentes posiciones subjetivas sino también de Otros que empiezan a formar parte de la red discursiva y de un hacer con el cuerpo concreto”.


APADIM Córdoba. Comunicación Institucional. Contactos comunicacion@apadim.org.ar

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