martes, agosto 01, 2017

¿Cómo es la mirada del otro frente a esta temática? ¿Cuál es la visión de la familia? ¿Cómo pensamos nuestras propias biografías sexuales? Estas y muchas más preguntas, inquietudes y perspectivas de abordaje se pusieron en juego en la capacitación, pensando cómo construimos y de-construimos miradas habilitadoras desde un enfoque de derechos, de decisiones y deseos puestos en el ejercicio real de la sexualidad.
Para ello la jornada contó con la presencia de Lic. María Belén Frías especialista  en psicología cognitiva con orientación familiar y el  Dr Antonio Mitre padre y miembro de la Comisión Directiva de APADIM, quienes desde su formación teórica y experiencia práctica compartieron diversas expresiones y abordajes de la temática, ampliando el panorama y quizás las vicisitudes que pueden generarse desde la mirada familiar y la profesional, proponiendo instancias de reflexión, con nuevas miradas y espacios abiertos al pensar la sexualidad.
Dentro de este abanico de realidades se debe reconocer las diversidades familiares como aquel “marco que contiene a los miembros que crecen en ella, un sistema abierto, como una totalidad, donde cada uno de los miembros está íntimamente relacionado y, por lo tanto, la conducta de cada uno influirá en los demás”, comentaba Frías.
Desde esta noción abierta y dinámica debemos pensar que pueden generarse distintos tipos de conflictos, los cuales deben poder resolver con límites flexibles, que estimulen el desarrollo y la individuación de sus miembros, en este sentido Belén comentaba lo vital que es “la capacidad de adaptación y funcionamiento, la flexibilidad de roles y comunicación abierta, con normas flexibles, adecuadas y que estén sujetos a cambios”.
De esta manera la sexualidad “incluye como nos miramos, como nos presentamos, como nos movemos, como nos tocamos, las caricias, los abrazos, las fantasías, enamorarse, los vínculos, los modos en los que nos relacionamos con los otros. Las amplia gama de posibilidades y la elección la realiza una persona respecto de la otra u otras personas que la excitan eróticamente y esto es totalmente independiente del sexo al cual pertenece”.
El lugar de los profesionales que acompañan es no instaurar nociones de valor o morales, sino debe colabora desde una postura ética, para permitir que la persona y su familia puedan comunicarse desde el común respeto a la intimidad emocional y sexual de la persona, con sus necesidades y deseos.
Esto implica trabajar” colaborativamente con la familia para derribar las resistencias generales al despliegue de la sexualidad, facilitar la consecución de todos sus derechos y revitalizar las funciones ambientales, devolviendo a los padres la confianza en el acompañamiento del despliegue de la sexualidad” enfatizaba Frías.
En este acompañamiento familiar la palabra y experiencia de Dr. Antonio Mitre, fue clave para comprender cómo el dinamismo de las familias y sus vínculos, incorporan los cambios generados por las propias personas, con nuevos recursos que desde el respeto a la intimidad, deseos y decisiones visibilice el ejercicio de sexualidades diversas, genuinas y plenas.





APADIM Córdoba. Comunicación Institucional. Contactos comunicacion@apadim.org.ar

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